Entre La Pola de Lena y Mieres, el Camino del Salvador avanza por un corredor histórico que durante siglos ha unido Asturias con la Meseta. Una etapa jacobea, sencilla y cargada de memoria caminera, ideal para descubrir la historia y el paisaje del valle del Caudal.
Esta etapa, de unos 16 kilómetros y baja dificultad, es una de las propuestas más accesibles y representativas del centro de Asturias. El trazado permite entender cómo la geografía ha condicionado históricamente los desplazamientos, uniendo montañas y valles en un eje que conecta el interior peninsular con Oviedo.
El recorrido destaca por su riqueza cultural, superponiendo distintas épocas: desde los antiguos caminos de origen romano y medieval hasta la histórica Carretera General de Castilla proyectada por Jovellanos. Al atravesar los concejos de Lena y Mieres, el caminante descubre un territorio donde conviven la tradición jacobea y la huella de la Asturias industrial.
Un hito fundamental es la localidad de Uxo, punto estratégico donde confluyen la Vía romana de La Carisa y los ríos Lena y Aller para formar el río Caudal. Allí, el peregrino encuentra la iglesia románica de Santolaya d’Uxo, un símbolo del carácter espiritual del Camino, junto a elementos de arquitectura industrial como las antiguas Oficinas de la Sociedad Hullera Española (el Chalé de los Geólogos), que recuerdan el pasado minero del valle.
En definitiva, esta ruta es perfecta para quienes buscan caminar por un corredor que resume buena parte de la historia asturiana. Es un viaje tranquilo, cómodo y profundamente cultural, que invita a observar el territorio no solo como un paisaje natural, sino como un espacio habitado, trabajado y transitado por generaciones de viajeros.