Vega Bobies- Mostayal

  • Senderismo
  • Morcín

Desde Vega Bobies, la ascensión a La Mostayal ofrece una de las rutas más directas y agradecidas hacia el entorno del Monsacro y la Sierra del Aramo. Una subida breve, panorámica y accesible, perfecta para disfrutar de la montaña sin afrontar una jornada larga.

La ruta Vega Bobies – Mostayal es una propuesta ideal para quienes buscan una experiencia de montaña clara y directa, con una distancia moderada y una recompensa paisajística muy notable. El recorrido parte del entorno de Vega Bobies, una zona elevada que ya sitúa al senderista en un ambiente plenamente montañero, rodeado de pastos, laderas abiertas y vistas hacia el entorno del Monsacro y la montaña central asturiana.

A diferencia de otras rutas más largas o complejas, esta ascensión tiene un carácter sencillo y muy definido: subir desde Vega Bobies hacia el Pico La Mostayal, alcanzar la cima y regresar cerrando un pequeño recorrido circular. La distancia aproximada es de 4,52 kilómetros, con un desnivel positivo y negativo de unos 412 metros, lo que la convierte en una ruta corta, pero con una subida suficientemente marcada como para exigir cierto esfuerzo físico.

El inicio en Vega Bobies permite comenzar la ruta a una altitud considerable, en torno a los 900 metros, lo que reduce la longitud total del ascenso y hace que la experiencia sea más accesible. Desde los primeros pasos, el paisaje se abre hacia praderías de montaña y perfiles suaves que anuncian la proximidad de las cumbres. Es un entorno muy característico de esta zona de Morcín, donde la montaña se presenta de forma cercana, verde y luminosa.

El camino avanza primero por zonas de pasto y terreno abierto, con pendientes progresivas y una sensación constante de amplitud. No se trata de una ruta técnica, pero sí conviene caminar con atención, especialmente si el terreno está húmedo o si hay niebla, ya que en las zonas altas la orientación puede resultar menos evidente. La dificultad la hemos clasificado como baja, aunque el desnivel concentrado en pocos kilómetros hace recomendable afrontarla con calzado adecuado y un mínimo hábito de caminar por montaña.

Uno de los puntos importantes del recorrido es el paso hacia el entorno de Brañacé y el collado de Pan de la Forcá, referencias habituales en la subida a La Mostayal desde esta vertiente. Estos lugares aportan al itinerario un fuerte carácter pastoril, con prados, espacios abiertos y vistas hacia las montañas cercanas. El paisaje invita a detenerse, mirar alrededor y comprender la relación tradicional entre las brañas, los pastos y los caminos de montaña.

A medida que se gana altura, la silueta de La Mostayal se vuelve más presente. La subida final concentra buena parte del esfuerzo de la ruta, pero también ofrece las mejores sensaciones: el terreno se eleva, las vistas se amplían y el senderista siente cada vez más cerca la cima. La altitud máxima ronda los 1.311 metros, lo que permite disfrutar de una perspectiva privilegiada sobre el entorno del Monsacro, la Sierra del Aramo y buena parte del paisaje central asturiano.

La llegada a la cima del Pico La Mostayal es el gran momento de la ruta. Desde allí, en días despejados, las vistas se abren hacia un amplio horizonte de montañas, valles y cordales. Es una cumbre muy agradecida porque el esfuerzo necesario para alcanzarla es relativamente contenido en comparación con la recompensa visual que ofrece. La sensación de altura, el paisaje abierto y la cercanía de otros relieves emblemáticos convierten la cima en un lugar perfecto para descansar y disfrutar del entorno.

Además del valor paisajístico, la ruta tiene un interés especial por su proximidad al Monsacro, una montaña cargada de simbolismo en Asturias. Aunque el objetivo del recorrido es La Mostayal, la presencia del Monsacro en el paisaje aporta un contexto cultural y natural muy singular. El senderista camina por un territorio donde las formas suaves de los pastos conviven con cumbres reconocibles y referencias tradicionales del montañismo asturiano.

El regreso permite cerrar el recorrido de forma circular, volviendo hacia Vega Bobies por el entorno de subida o por pequeñas variantes próximas. La bajada debe realizarse con calma, especialmente en los tramos de mayor pendiente, pero permite disfrutar del paisaje desde otra perspectiva. Al ser una ruta corta, se presta a hacer paradas, tomar fotografías y contemplar el entorno sin necesidad de realizar una jornada demasiado larga.

La Ruta Vega Bobies – Mostayal es perfecta para quienes quieren iniciarse en recorridos de montaña con vistas espectaculares, o para senderistas habituales que buscan una salida breve y agradecida. Su atractivo está en la combinación de distancia contenida, desnivel asumible, paisaje abierto y una cima con excelentes panorámicas. Es una ruta sencilla, pero con auténtico sabor montañero, ideal para descubrir una de las ascensiones más accesibles y bonitas del entorno de Morcín.

Información de interés

  • Distancia: 4,52km
  • Desnivel positivo: 412m
  • Desnivel negativo: 412m
  • Altitud máxima: 1311m
  • Altitud mínima: 912m
  • Tiempo: 2 horas 11 minutos

Consejos

  • Si vas con perro, llévalo siempre atado.
  • Evita acercarte al ganado.
  • Si encuentras mastines protegiendo al ganado no te acerques, no les acaricies ni les des comida. No permitas que te sigan ni se alejen de su rebaño. Están trabajando.
  • No dejes huella. Recoge todos tus residuos, incluidos los orgánicos. La naturaleza no es un vertedero.
  • Actúa con prudencia. Planifica bien la ruta, lleva todo lo necesario y asegúrate de que se adapta a tu capacidad física.

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