El Museo Etnográfico de Gallegos conserva una parte de la Montaña Central que muchas veces desaparece sin hacer ruido: la vida cotidiana de los pueblos. No gira en torno a grandes piezas ni a monumentos excepcionales, sino a objetos que estuvieron en las casas, en las cocinas, en las cuadras, en los campos y en los oficios de cada día.
En sus salas se pueden encontrar piezas del ajuar doméstico como maseras, vasales, trébedes, zapiques, pucheros, candiles, camas o calamiyeres, junto con aperos de labranza como arados, guadañas, gaxapos o garabatos. Cada objeto habla de una tarea concreta: amasar, cocinar, colgar la pota sobre el fuego, trabajar la tierra, segar, cuidar animales o guardar herramientas.
Situado en la Casona de Fernando y Jacoba, en Gallegos, el museo mantiene esa escala cercana de los espacios locales donde la memoria no se presenta como algo lejano, sino como parte de la vida de muchas familias. Su valor está en conservar lo cotidiano antes de que se vuelva invisible del todo. Es una visita sencilla, pero muy buena para entender la Montaña Central más doméstica, rural y pegada a los oficios.
Lugar Gallegos, 64A, 33615 Gaḷḷegos, Asturias