El Alto de La Cubilla, desde Campomanes, es una de las ascensiones más paisajísticas y completas de Lena. Su subida larga y progresiva permite disfrutar del esfuerzo sin perder la mirada, atravesando un entorno que va cambiando poco a poco hasta abrirse hacia la alta montaña.
No es un puerto explosivo en el mismo sentido que otros nombres de la comarca, pero su longitud y su continuidad lo convierten en una jornada seria. La carretera permite entrar de forma natural hacia el entorno de Las Ubiñas-La Mesa, con una sensación de amplitud y montaña cada vez más presente.
La Cubilla tiene un atractivo especial para el cicloturismo porque combina exigencia, belleza y ritmo. Es una subida para pedalear con calma, regular bien y dejar que el paisaje forme parte de la experiencia. Uno de esos puertos que no solo se coronan, sino que se recuerdan por todo el camino recorrido hasta llegar arriba.