El Cordal es uno de esos puertos que quizá no siempre reciben el foco principal, pero que resultan esenciales para entender el ciclismo en la Montaña Central. Situado en el entorno del Aramo, aparece muchas veces asociado a grandes etapas y a rutas que conectan algunos de los nombres más duros del ciclismo asturiano.
Su valor está en el papel que juega dentro del territorio. No es solo una subida de paso, sino un puerto con identidad, capaz de endurecer cualquier jornada y de preparar al ciclista para retos mayores. Sus rampas, sus curvas y su conexión con otros ascensos hacen que El Cordal forme parte de una geografía ciclista muy reconocible.
Rodarlo permite sentir esa Asturias de carreteras estrechas, desniveles constantes y paisajes que cambian rápido. El Cordal no busca impresionar por fama, sino por carácter. Es un puerto serio, útil para enlazar rutas exigentes y muy representativo de una comarca donde cada carretera parece tener algo que contar.
Puerto de El Cordal, Asturias